Prácticas espirituales en el Ganges

El baño sagrado en el río Ganges purifica cuerpo, sentidos y mente. Su energía de profunda serenidad es lo que hace a la India especial. Debido a la gran cantidad de mantras que se recitan en las orillas, de yogis que han realizado sus prácticas espirituales, esos lugares especiales, están impregnados de ese poder.

Para percibirlo, sólo tenemos que mantener silencio interno.

Hacer prácticas espirituales (sadhana) en el valle de los rishis, en Rishikesh, es un privilegio. Así como estudiar, meditar, entrevistarse con maestros y adentrarse en los Himalayas; pero siempre con el “know how”, con la clave, porque si no, sólo serás un turista, un viajero o un yogi que no supo entender el código. De la misma manera que un maestro para unas personas no es nadie y para otras es un sabio, un lugar sagrado se abre si tú entiendes, si tienes el conocimiento.

El agua purifica

Purificar el cuerpo es purificar la mente. Este concepto existe en todas las tradiciones, aunque en algunas ha quedado reducido, por ejemplo, a hacerse la señal de la cruz con agua bendita de una pila que se encuentra en la entrada de las iglesias, en el cristianismo. Este acto de purificación previo al acceso a los templos proviene de los romanos y griegos, quienes a la entrada situaban un estanque para lavarse los pies y las manos antes de entrar descalzos. También los antiguos judíos entraban descalzos en la sinagoga. Igualmente, los musulmanes lo hacen, en la antigüedad incluso con arena y jabón; ellos además se lavan la boca, los brazos y se echan agua en las n nasales para que el aliento no ofenda las escrituras.

El baño integral en el río es todo un ritual. Los que conocen la Biblia saben que Jesús antes de empezar a predicar, fue al Jordán a buscar a Juan Bautista y le pidió: “bautízame, cumple con tu misión”. Por eso, se considera que Bautista era el maestro de Jesús, y por esta razón, el Papa es el maestro de los cristianos, porque el que te bautiza te da la iniciación. Cuando tu madre te da la iniciación al mundo, vienes en el agua, estás inmerso en ella, en el líquido amniótico. ¡Por eso el agua es un símbolo de limpieza y purificación!

Renacer del agua

Cuando te bañas en el Ganges, te introduces en la Madre Ganga, dentro de la matriz de la shakti (de la energía vital), de la vida, y renaces. Igual que vienes en un líquido al nacer, te metes en otro para renacer. Por eso, las personas muy devotas y muchos yogis viven al lado del Ganga y hacen esta inmersión no sólo como su baño de higiene, sino que, con conciencia de yoga, hacen el símbolo de su renacimiento a través de la purificación en las aguas sagradas del Ganges.

«Bañarse en ella (Ganga) y beber tan sólo unas cuantas gotas de agua, purifica siete generaciones”. Mahabharata – Vamaparva

Dipanjali Chaitanya